¿Cuál es la característica de todo Sadhana incorrectamente realizada? Que promueve el esfuerzo volitivo. El “sentido protagónico” es como un dado que tiene diversas facetas como, por ejemplo:
- El esfuerzo volitivo, es decir, la proyección hacia el futuro esperando el fruto de la acción. La fuerza que lleva a la obtención del fruto de la acción es un mecanismo donde el “sentido protagónico” se esconde.
- Otro muy frecuente es el deseo. Se plantea en muchas culturas que el deseo es malo, que destruye, y ahí entonces la persona que siente deseo ha de ser más pulcra. La moral intenta instaurar pautas sobre aquello que es correcto y aquello que no.
- Otra forma de aparición del “sentido protagónico” es la relación objeto-sujeto. Es una condición que no tiene nada que ver con el futuro, ni con la moral, sino con la cognición. En la diferenciación objeto-sujeto aparece el “sentido protagónico”.
Por estas causas y otras es imperativo una reflexión que acompañe a la disciplina o a la Sadhana, aunque la mejor opción es vivir en el estado de Concentración, donde ya todo esto es prescindible porque se desaloja al “sentido protagónico” de la cognición.
El rigor con el que debe realizarse el estudio de los textos que ofrecen el “conocimiento de sí mismo”, ha de ser con humildad, sin desear el fruto que lleva ejecutar cualquier acción.
Siempre se ha planteado la humildad como una virtud. El problema es que la humildad puede llegar a esconder la miseria humana que lleva a que un individuo se aísle por temor a la propia vida; o puede forjarse por culpa, por desconocimiento, por desesperación, por inseguridad, por vergüenza, por sometimiento, etcétera. Es decir, la humildad como tal no suele ser una condición libre, sino que suele ser una zona de confort que también incluye “sentido protagónico”. Por lo tanto, buscar un ente moral como objeto esencial que sirva para la búsqueda interior es un error, aunque es muy común en muchas tradiciones.
No es común que se plantee una salida como la Atención. Es decir, lo que habitualmente se plantea como salida es el comportamiento, pero no la cognición o la percepción.
Este es uno de los grandes errores en muchas tradiciones, buscar únicamente la transformación del individuo a través de la correcta acción, pero nunca a través del correcto manejo de la Atención.
¿Y qué sería entonces una acción correcta? La acción correcta es aquella que se realiza sin apetencia del fruto ni “sentido protagónico”; es decir, la acción correcta la podemos encontrar a través de una correcta Atención y, de este modo, nos lanzamos inmediatamente a un modelo cognitivo.
La Atención también puede promover un modelo comportamental coherente. Sin embargo, éste está basado en la Atención correcta o Eficiente; es decir, en una Atención que sirve para promover una respuesta comportamental y cognitiva eficiente, prevaleciendo el Presente.
En el primer aforismo de los Yogasutras, por ejemplo, de algún modo se alienta que, si todos siguen un camino con una disciplina comportamental y la aceptación de las pautas planteadas, el individuo se trasforma y este es un error en el que caen muchos linajes.
En muchas tradiciones basta con ser parte de la tradición y aceptar sus dogmas durante un tiempo para que la persona asuma que puede enseñar y que es una expresión viva de ese proceso.
¿Cuántos linajes han sido absurdos porque se basan en que se es hijo de un padre que ha logrado una experiencia profunda? EI linaje real se da por la experiencia No-dual.
En el Advaita no se plantean Shanga, ni comunidad, porque lo que nos une es la Atención, no la Acción.
Lo válido es que estemos donde estemos hagamos las cosas con Atención Eficiente. No se plantea un linaje por el linaje. Lo válido es la experiencia de la No-dualidad, y no ser familia o amigo de…
La ausencia de linaje, de Shanga, es una de las grandes diferencias entre el Advaita y el resto de tradiciones.
Texto extraído, transcrito y cribado del taller 15 del curso Online Yogasutras de Patanjali impartido por Sesha, el 10 de diciembre de 2019.
*Imagen de cabecera: Denfran en pixabay
